En los abismos del viento
en los despeñaderos del fuego
en las escaras de la sangre
habito, te conjuro.
Eres la muerte que respira,
la que camina en el agua,
la muerte vieja que mastica
el canto de las sirenas en la noche.
El cromo brota de tus dedos,
los antiguos templos de tus ojos,
los venenos son remedos de tu carne ,
las medusas apresan tu cabeza.
Impreco a tu fantasma de manos como dagas,
de voz sumeria y pecho abierto de desiertos.
Invoco tu paso de lince,
tu pubis sembrado de ortigas,
el vidrio de tus dientes.
Clamo a ti...
lunes, 13 de julio de 2009
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Lo mejor que le puede pasar a un poema es que te deje sin palabras... un beso Carmen. Ya quiero un libro tuyo entre mis manos.
ResponderEliminarEstrofa favorita
"El cromo brota de tus dedos,
los antiguos templos de tus ojos,
los venenos son remedos de tu carne ,
las medusas apresan tu cabeza."